Atrás quedo la infancia.
Atrás quedo la inocencia.
Atrás quedaron las mañanas de pintar en acuarela.
Atrás quedaron los gritos en el patio de la escuela.
Atrás quedan las tardes en la cantera.
Atrás quedan las líneas de la carretera.
Atrás quedo la peseta.
Atrás quedo la plazoleta.
Atrás quedaron familiares.
Atrás quedaron amistades.
Atrás quedan las luces de las farolas.
Atrás quedan las olas.
Atrás quedo el nuevo año.
Atrás quedo el extraño.
Atrás quedaron tus pestañas.
Atrás quedaron las nieves en las montañas.
Atrás quedan los puentes que atraviesan la marisma.
Atrás quedan, sobre ella misma.
Atrás quedo el cansancio.
Atrás quedo el sonido del silencio.
Atrás quedaron los barcos amarrados al puerto.
Atrás quedaron los aromas del huerto.
Atrás quedan las zarzas y sus moras.
Atrás quedan las horas
Atrás quedo el anterior segundo.
Atrás quedo el mar profundo.
Atrás quedaron los besos y abrazos de bienvenida.
Atrás quedaron los lloros que acompañan la despedida.
Atrás quedan los caminos repletos de pinos y avellanos.
Atrás quedan tus manos.
Valentín Ancin.
En este blog, encontrareis una gran variedad de letras, Que unidas formaran las palabras. Palabras de las cuales,se llena mi cabeza por las noches. Pero siempre caminante y pensativa. Soñadora, voladora y sensitiva. Hay cosas de que hablar, poemas que leer. Y cuentos de los cual aprender. En esta playa de arena volcánica, que me rodea a la orilla del atlántico. Así que. ¡Acompáñame! A disfrutar del aire que respiro. Desde la ventana de mi casita. Desde donde veo el mar...arribar
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