-“Aquel día doctor, salí a mojarme, a sentir las gotas de la lluvia deslizarse por mi cara., mientras andaba en bicicleta por la ciudad buscando la vida que aquel asesino me había arrebatado, en el mismo instante que se llevo por delante la vida de mi mujer y mi hija, cuando conducía en dirección contraria”.- Sus ojos se anegaron de lágrimas, y no eran promovidas por el humo de su vieja pipa. “Y en una curva, ¡!Zass¡! …mi rueda trasera, se desliza por la calzada y al suelo, encima de un montón de basura….Y ahí, en una mochila estaba él, llorando, indefenso, muertito de frío… Tome a ese bebé en brazos, lo acurruqué contra mi pecho”.-Sonríe.
-“Aún recuerdo su mirada, su sonrisa. Siempre que te miro…Veo en usted esa mirada…”
-Y ¿sabe usted?, Don Armando, que sus ojos, y su voz siempre me han sido familiar.
Valentin Ancin.
La playa volcanica
En este blog, encontrareis una gran variedad de letras, Que unidas formaran las palabras. Palabras de las cuales,se llena mi cabeza por las noches. Pero siempre caminante y pensativa. Soñadora, voladora y sensitiva. Hay cosas de que hablar, poemas que leer. Y cuentos de los cual aprender. En esta playa de arena volcánica, que me rodea a la orilla del atlántico. Así que. ¡Acompáñame! A disfrutar del aire que respiro. Desde la ventana de mi casita. Desde donde veo el mar...arribar
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domingo, 29 de enero de 2012
EL REENCUENTRO:
-“Aquel día doctor, salí a mojarme, a sentir las gotas de la lluvia deslizarse por mi cara., mientras andaba en bicicleta por la ciudad buscando la vida que aquel asesino me había arrebatado, en el mismo instante que se llevo por delante la vida de mi mujer y mi hija, cuando conducía en dirección contraria”.- Sus ojos se anegaron de lágrimas, y no eran promovidas por el humo de su vieja pipa. “Y en una curva, ¡!Zass¡! …mi rueda trasera, se desliza por la calzada y al suelo, encima de un montón de basura….Y ahí, en una mochila estaba él, llorando, indefenso, muertito de frío… Tome a ese bebé en brazos, lo acurruqué contra mi pecho”.-Sonríe.
-“Aún recuerdo su mirada, su sonrisa. Siempre que te miro…Veo en usted esa mirada…”
-Y ¿sabe usted?, Don Armando, que sus ojos, y su voz siempre me han sido familiar.
Valentin Anc
in.
-----------------------------------
-Basado en estas 2 fotografías.
-“Aún recuerdo su mirada, su sonrisa. Siempre que te miro…Veo en usted esa mirada…”
-Y ¿sabe usted?, Don Armando, que sus ojos, y su voz siempre me han sido familiar.
Valentin Anc
in.
-----------------------------------
-Basado en estas 2 fotografías.
miércoles, 15 de junio de 2011
Abreme la puerta :
Abreme la puerta padre teide
Que vengo en tu mar de nubes
a cargarme de la enegia
que desprende tu isla
A dormirme
bajo tu manto de estrellas
en la playa las galletas
y cantarte una folia
cuando salga el primer
rayito del solecito
que anuncia un nuevo dia ..
Quiero sentir el calor
que desprende tu tierra
y refrescarme con el perfume
de un tejinaste en flor
bañarme en el atlantico
y disfrutar de su olor
mientras me barnizas con tu color
Como necesito una romeria
de unas papas y un vaso vino
en un guachinche en vilaflor.
y acabar en playa tirados
mirando al horizonte
entre La Gomera y El Hierro
Haber si encontramos
la isla de San Borondon
viernes, 13 de mayo de 2011
El grito que vino del mar
Me dio un día por caminar,
por donde otros no caminan
y me encontré una guitarra,
con dos tristes cuerdas
en el barranco tirada
sucia, astillada y desilusionada
Y ahora me encuentro donde otros andan
Porque otros andan,
Y manchan y colillas tiran…
Simplemente por que otros tiran.
Y la arena la cubre…
Y el mar sube
Él se lo lleva, él lo esconde.
Pero yo me encuentro aquí…
en la orilla de mi playa
Junto a una sirena triste
desilusionada,
sentada en una roca,
con su cola mojada.
Y mirándome tocar mi guitarra
de dos cuerdas
antes abandonada.
Desliza por sus mejillas
Su vida, a la vez que canta
Una canción de una ballena
Que antes era la reina de los mares
Y en ellos jugando saltaba,
dando saltos espectaculares...
Y el hombre, siempre el hombre
La obligó a morir por estos lugares
Solitaria y desheredada.
Al sonido de las cuerdas
de una vieja guitarra abandonada.
Eso, me ha pasado por mirar
donde otros ni miran....
Por escuchar el grito
Que vino del mar
Valentín Ancin.
por donde otros no caminan
y me encontré una guitarra,
con dos tristes cuerdas
en el barranco tirada
sucia, astillada y desilusionada
Y ahora me encuentro donde otros andan
Porque otros andan,
Y manchan y colillas tiran…
Simplemente por que otros tiran.
Y la arena la cubre…
Y el mar sube
Él se lo lleva, él lo esconde.
Pero yo me encuentro aquí…
en la orilla de mi playa
Junto a una sirena triste
desilusionada,
sentada en una roca,
con su cola mojada.
Y mirándome tocar mi guitarra
de dos cuerdas
antes abandonada.
Desliza por sus mejillas
Su vida, a la vez que canta
Una canción de una ballena
Que antes era la reina de los mares
Y en ellos jugando saltaba,
dando saltos espectaculares...
Y el hombre, siempre el hombre
La obligó a morir por estos lugares
Solitaria y desheredada.
Al sonido de las cuerdas
de una vieja guitarra abandonada.
Eso, me ha pasado por mirar
donde otros ni miran....
Por escuchar el grito
Que vino del mar
Valentín Ancin.
sábado, 2 de abril de 2011
Mañana nueva
Abro los ojos,
Con la misma fuerza
Que si hubiera dormido mil años.
Una mañana intrigante nueva,
entra por mis pupilas
Colándose por las rendijas.
Que dejan las persianas.
El fresco olor que inunda la habitación,
me es gratamente familiar ….
Comienzo a escuchar, a mi corazón,
cantándole a la vida...
En perfecta sincronización,
con los graznidos
de un pájaro alborotado.
Mientras, guiada por los sonidos,
Corre …
Alborotada la sangre,
por mis venas .
Salto de la cama..
Y sin posar los pies en el suelo.
Abro las ventanas.
Emborrachándome de la alegría,
de la energía,
Que da, contemplar el esplendor
del campo, con su nuevo color.
Y salto, al darme cuenta que eres tú.
Y fuerte te grito…
Te esperado tanto!!!!
Y tú, como siempre,
Precipitándote,
sonriente,
te acoplas a la pradera.
Y yo, no aguanto.
Y corro, chillando, hacia ti.
Primavera...
Y me abrazas, con tu manto
lleno de flores…
Y nos besamos,
tumbados en el frío verde.
Como dos enamorados
que han estado,
un año alejados .
Valentín Ancin
Con la misma fuerza
Que si hubiera dormido mil años.
Una mañana intrigante nueva,
entra por mis pupilas
Colándose por las rendijas.
Que dejan las persianas.
El fresco olor que inunda la habitación,
me es gratamente familiar ….
Comienzo a escuchar, a mi corazón,
cantándole a la vida...
En perfecta sincronización,
con los graznidos
de un pájaro alborotado.
Mientras, guiada por los sonidos,
Corre …
Alborotada la sangre,
por mis venas .
Salto de la cama..
Y sin posar los pies en el suelo.
Abro las ventanas.
Emborrachándome de la alegría,
de la energía,
Que da, contemplar el esplendor
del campo, con su nuevo color.
Y salto, al darme cuenta que eres tú.
Y fuerte te grito…
Te esperado tanto!!!!
Y tú, como siempre,
Precipitándote,
sonriente,
te acoplas a la pradera.
Y yo, no aguanto.
Y corro, chillando, hacia ti.
Primavera...
Y me abrazas, con tu manto
lleno de flores…
Y nos besamos,
tumbados en el frío verde.
Como dos enamorados
que han estado,
un año alejados .
Valentín Ancin
miércoles, 2 de marzo de 2011
Te espero a dormir
Noche austera
y embustera
Sonriente y fervil....
Relajada esperas
al brillo de la estrellas...
Como el rapaz
a su presa robarle la paz.
Disfrazada de sonrisa infantil,
desnudaras mi alma .
Descubriéndote ante mi
en los lienzos de este cielo .
que observo desde aquí.
Para abandonarme después
a las primeras luces
de la alborada..
Aun así:
Hoy te espero para dormir.
y en tus cuentos susurrados
a mis oídos.
Volver a vivir.
las aventuras
que me regalas.
Valentin Ancin
y embustera
Sonriente y fervil....
Relajada esperas
al brillo de la estrellas...
Como el rapaz
a su presa robarle la paz.
Disfrazada de sonrisa infantil,
desnudaras mi alma .
Descubriéndote ante mi
en los lienzos de este cielo .
que observo desde aquí.
Para abandonarme después
a las primeras luces
de la alborada..
Aun así:
Hoy te espero para dormir.
y en tus cuentos susurrados
a mis oídos.
Volver a vivir.
las aventuras
que me regalas.
Valentin Ancin
lunes, 21 de febrero de 2011
NO SÉ SI SABES
No sé si sabes...
Que como el aire que respiro
te necesito.
Sin ti, no entiendo
las señales del camino.
Sin tu constante latir,
no sé lo que es vivir.
No sé si sabes...
cada noche que deseo
dormir a tu lado,
al alba amanecemos,
los dos juntos, comiéndonos
a besos la vida,
como única salida.
No sé si sabes...
que todas las mañanas
me sacas la mejor de mis sonrisas,
a la vez que me das aliento.
Me haces bailar frente al espejo,
mientras mi sangre alteras.
Aunque no haya primaveras,
me inventas los campos florecidos.
Hasta en los inviernos más fríos.
No sé si sabes...
Tengo guardados tus labios
dormidos.
Y cuando tu ya no estas,
los junto a los míos.
Escuchando el cantar de los ríos,
inundándome del dulzor
que le das a mi existencia, amor.
Valentin Ancin.
Que como el aire que respiro
te necesito.
Sin ti, no entiendo
las señales del camino.
Sin tu constante latir,
no sé lo que es vivir.
No sé si sabes...
cada noche que deseo
dormir a tu lado,
al alba amanecemos,
los dos juntos, comiéndonos
a besos la vida,
como única salida.
No sé si sabes...
que todas las mañanas
me sacas la mejor de mis sonrisas,
a la vez que me das aliento.
Me haces bailar frente al espejo,
mientras mi sangre alteras.
Aunque no haya primaveras,
me inventas los campos florecidos.
Hasta en los inviernos más fríos.
No sé si sabes...
Tengo guardados tus labios
dormidos.
Y cuando tu ya no estas,
los junto a los míos.
Escuchando el cantar de los ríos,
inundándome del dulzor
que le das a mi existencia, amor.
Valentin Ancin.
miércoles, 12 de enero de 2011
Nacer
Este alba, al abrir mis ojos.
Descubrí que era impresionantemente.
Limpia, fresca, y brillante.
La luz que inundaba
Mi morada
Me incorpore…
Y pose mis pies,
Sobre la alfombra.
Mi pecho, mis hombros
Incluso mis brazos, eran más livianos
A la vez que avanzaba, hacia la ventana….
Las abrí de para en par
Y el aire, que comenzó a entrar
Y recorrer mi cuerpo.
Era el más sano y fresco…
Aire que jamás antes, pude respirar.
Mi alma inspiraba, esa frescura.
Sintiéndose más pura.
Cuando me di la vuelta, contemple confuso.
Un cuerpo tendido sobre el lecho
Era el semblante mío
En el que yo había vivido.
Sin sonrisa alguna, con sufrimiento,
Con un profundo dolor en el rostro.
El mismo con el que, me acosté ayer.
No podía ser….
Que había sucedido?…
Si era el cuerpo, en que me había dormido.
No niego, que me estremeció.
A la vez, que me entristeció.
Luego, me asuste.
Por un corto, espacio de tiempo.
Pero me asuste…
Ni niego, que me alegre.
Por que, el cuerpo que vi.
Fue en el que yo, morí.
Para de nuevo nacer, esta madrugada
Soleada, y esperanzadora.
Sin nubes, ni rencores.
Engalanada con las más bellas flores.
Sonriente y ferviente.
Con nueva vida, por delante.
Valentín Ancin
Descubrí que era impresionantemente.
Limpia, fresca, y brillante.
La luz que inundaba
Mi morada
Me incorpore…
Y pose mis pies,
Sobre la alfombra.
Mi pecho, mis hombros
Incluso mis brazos, eran más livianos
A la vez que avanzaba, hacia la ventana….
Las abrí de para en par
Y el aire, que comenzó a entrar
Y recorrer mi cuerpo.
Era el más sano y fresco…
Aire que jamás antes, pude respirar.
Mi alma inspiraba, esa frescura.
Sintiéndose más pura.
Cuando me di la vuelta, contemple confuso.
Un cuerpo tendido sobre el lecho
Era el semblante mío
En el que yo había vivido.
Sin sonrisa alguna, con sufrimiento,
Con un profundo dolor en el rostro.
El mismo con el que, me acosté ayer.
No podía ser….
Que había sucedido?…
Si era el cuerpo, en que me había dormido.
No niego, que me estremeció.
A la vez, que me entristeció.
Luego, me asuste.
Por un corto, espacio de tiempo.
Pero me asuste…
Ni niego, que me alegre.
Por que, el cuerpo que vi.
Fue en el que yo, morí.
Para de nuevo nacer, esta madrugada
Soleada, y esperanzadora.
Sin nubes, ni rencores.
Engalanada con las más bellas flores.
Sonriente y ferviente.
Con nueva vida, por delante.
Valentín Ancin
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