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miércoles, 12 de enero de 2011

Nacer

Este alba, al abrir mis ojos.
Descubrí que era impresionantemente.
Limpia, fresca, y brillante.
La luz que inundaba
Mi morada
Me incorpore…
Y pose mis pies,
Sobre la alfombra.
Mi pecho, mis hombros
Incluso mis brazos, eran más livianos
A la vez que avanzaba, hacia la ventana….
Las abrí de para en par
Y el aire, que comenzó a entrar
Y recorrer mi cuerpo.
Era el más sano y fresco…
Aire que jamás antes, pude respirar.
Mi alma inspiraba, esa frescura.
Sintiéndose más pura.

Cuando me di la vuelta, contemple confuso.
Un cuerpo tendido sobre el lecho
Era el semblante mío
En el que yo había vivido.
Sin sonrisa alguna, con sufrimiento,
Con un profundo dolor en el rostro.
El mismo con el que, me acosté ayer.
No podía ser….
Que había sucedido?…
Si era el cuerpo, en que me había dormido.
No niego, que me estremeció.
A la vez, que me entristeció.
Luego, me asuste.
Por un corto, espacio de tiempo.
Pero me asuste…
Ni niego, que me alegre.
Por que, el cuerpo que vi.
Fue en el que yo, morí.
Para de nuevo nacer, esta madrugada
Soleada, y esperanzadora.
Sin nubes, ni rencores.
Engalanada con las más bellas flores.
Sonriente y ferviente.
Con nueva vida, por delante.


Valentín Ancin

1 comentario:

Anónimo dijo...

Olé ahí,ojala a mi me pase lo mismo y me pueda deshacer de mi carga caducada,jaja.